El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el líder ruso, Vladimir Putin, pactaron una tregua acotada a “infraestructura y energía” en la guerra en Ucrania y coincidieron en buscar una “paz duradera” durante alrededor de dos horas y media de conversación telefónica, un ida y vuelta larguísimo que si bien dejó un atisbo de hoja de ruta para llegar a un alto al fuego total en el conflicto en el este europeo, no logró terminar de forjar una tregua.
Trump dijo en un posteo en su red social Truth Social que había tenido una conversación “muy buena y productiva” con Putin, y que habían acordado un alto al fuego “inmediato” energía e infrastructura con un “entendimiento” de que trabajarán “rápidamente” en un alto al fuego total. Cualquier plan de paz requiere la aprobación de Kiev, debilitada por el nuevo alineamiento de Trump con el Kremlin.
“Mi conversación telefónica de hoy con el presidente Putin de Rusia fue muy buena y productiva. Acordamos un alto al fuego inmediato en toda la energía y la infraestructura, con el entendimiento de que trabajaremos rápidamente para lograr un alto al fuego completo y, en última instancia, el fin de esta terrible guerra entre Rusia y Ucrania”, dijo el mandatario.
Antes de ese mensaje de Trump, la Casa Blanca había difundido un comunicado con un resumen de la conversación telefónica indicando que ambos líderes habían coincidido en que la guerra “debe concluir con una paz duradera”. Ese comunicado dijo que, además de la tregua parcial, se iniciarán de inmediato ”negociaciones técnicas” para poner en marcha un alto al fuego más amplio que incluye el Mar Negro, y un “alto al fuego total y una paz permanente”.
Pero ni Trump ni la Casa Blanca brindaron precisiones acerca de los tiempos concretos para alcanzar sus objetivos, ya sea la paz final o un alto al fuego total previo. Y Putin dejó en claro que por ahora no respalda la propuesta que aceptó Ucrania de un alto al fuego, según se desprende del comunicado ruso.
“Hoy, el presidente Trump y el presidente Putin hablaron sobre la necesidad de paz y un alto el fuego en la guerra de Ucrania. Ambos líderes coincidieron en que este conflicto debe concluir con una paz duradera”, arranca el comunicado del gobierno norteamericano sobre la llamada, que destaca además otro punto de concordancia en la necesidad de “mejorar las relaciones bilaterales”.
Los líderes acordaron que “el camino hacia la paz comenzará con un alto el fuego en energía e infraestructura, así como con negociaciones técnicas sobre la implementación de un alto el fuego marítimo en el Mar Negro, un alto el fuego total y una paz permanente. Estas negociaciones comenzarán de inmediato en Oriente Medio”, continúa.
“Ambos líderes coincidieron en que un futuro con una mejor relación bilateral entre Estados Unidos y Rusia ofrece enormes ventajas. Estas incluyen importantes acuerdos económicos y estabilidad geopolítica una vez alcanzada la paz”, cerró el resumen oficial de la llamada.
Más allá de los avances, la conversación entre Trump y Putin dejó apenas una tregua acotada sin llegar a pone en pausa las hostilidades en el este de Ucrania, estirando las batallas en el peor conflicto que ha vivido Europa desde la Segunda Guerra Mundial.
Y, durante la llamada, Putin puso además una condición crucial para terminar el conflicto, según el Kremlin, que difícilmente sea aceptada por el gobierno de Volodimir Zelensky: el “cese completo” de la asistencia militar y de inteligencia extranjera a Kiev, pilar principal de la defensa de Ucrania a la invasión de Rusia.
“Se enfatizó que la condición clave para prevenir la escalada del conflicto y avanzar hacia su solución por medios políticos y diplomáticos debe ser el cese total de la ayuda militar extranjera y el suministro de información de inteligencia a Kiev”, indicó el comunicado de Moscú.
Trump y Putin tuvieron su segunda llamada desde que Trump regresó al Salón Oval para lograr un alto al fuego en la guerra en Ucrania, que cumplió tres años el pasado febrero. Trump había sugerido que la conversación tendría un grado bastante profundo de detalle al indicar que hablaría con Putin sobre “tierra”, y “plantas de energía”, una aparente referencia a la central nuclear de Zaporiyia, la mayor de Europa, bajo control ruso desde 2022. La duración de la llamada dio una pauta sobre la complejidad y la profundidad de la discusión, aunque los mensajes posteriores arrojaron paños fríos a la expectativa de una pronta pausa total en las hostilidades.
“Bueno, creo que hablaremos de tierra. Es mucha tierra. Es muy diferente de lo que era antes de las guerras, ya sabes. Y hablaremos de tierra, hablaremos de plantas de energía. Esa es una gran pregunta, pero creo que ya hemos discutido mucho de eso, en gran medida por ambas partes”, había dicho Trump a los periodistas a bordo del Air Force One el domingo cuando regresaba de Florida a la Casa Blanca.
Trump, quien se siempre se jactó de su talento para forjar acuerdos, había dicho el lunes que la única razón por la cual se había involucrado en las negociaciones era “por la humanidad”. Trump había puesto una enorme presión sobre el presidente ucraniano Volodimir Zelensky para que aceptara negociar un alto al fuego, suspendiendo la ayuda militar y cortando la información de inteligencia para Kiev luego de la desastrosa visita de Zelensky a la Casa Blanca que incluyó su pelea pública ante las cámaras con Trump y el vicepresidente JD Vance.
“Mucha gente está muriendo allí. Y teníamos que lograr que Ucrania hiciera lo correcto. No era una situación fácil. Pudieron ver un pequeño atisbo en el Salón Oval, pero creo que están haciendo lo correcto ahora mismo. Y estamos intentando lograr un acuerdo de paz. Queremos un alto el fuego y luego un acuerdo de paz”, dijo el mandatario este lunes.
Antes de la llamada entre Trump y Putin, Zelensky había acusado una vez más al líder del Kremlin de estirar las discusiones para alargar el conflicto. Zelensky dijo en su cuenta en X que la implementación de la propuesta de un alto al fuego que su gobieron aceptó “podría haber comenzado hace mucho tiempo”
“Cada día en tiempos de guerra se juega con vidas humanas”, dijo el líder ucraniano. “Ahora, casi una semana después, está claro para todo el mundo —incluso para quienes se negaron a reconocer la verdad durante los últimos tres años— que es Putin quien continúa prolongando esta guerra”, afirmó.
(Fuente: La Nación)