viernes, 4 abril, 2025

Tras nueve meses de negociaciones, el Gobierno no logró sostener los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla

Desde hace casi nueve meses, el Gobierno venía impulsando en el Senado los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García-Masilla para cubrir las vacantes de la Corte Suprema de Justicia, pero a diferencia de lo que ocurrió con otros proyectos, en esta oportunidad no fue el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, ni su vice del Interior, Lisandro Catalán, quienes llevaron adelante las negociaciones con la oposición en el Congreso.

Al tratarse de un tema judicial, las conversaciones con el resto de los bloques quedaron en manos de Sebastián Amerio, hombre fuerte de Caputo en el Ministerio de Justicia, con la ayuda del principal asesor presidencial.

En los últimos días, el estratega libertario recibió en su oficina de Casa Rosada a los principales líderes de los partidos “dialoguistas”, pero no consiguió convencerlos de que apoyaran las candidaturas de los magistrados propuestos por el Poder Ejecutivo.

De hecho, incluso la mayoría del PRO, un habitual aliado del oficialismo en el recinto, pero con el que actualmente hay ciertas tensiones por la competencia electoral en la ciudad de Buenos Aires, votaron el rechazo.

“Se reunieron con varios senadores y no lograron el acuerdo. Es más, solo lograron ponerlos más en contra”, sostuvo a Infobae una fuente parlamentaria que buscaba la aprobación de los pliegos.

Durante el transcurso de la sesión, tanto Francos como Catalán continuaron con el rol que tuvieron desde el inicio: no fueron al Congreso, aunque mantuvieron contacto con algunos gobernadores y siguieron el debate por la televisión.

Tampoco la vicepresidenta Victoria Villarruel fue protagonista de la jornada, ya que, si bien su idea original era encabezar el encuentro legislativo, los cambios de última hora en la agenda de Javier Milei se lo impidieron.

El jefe de Estado viajó a los Estados Unidos para recibir un premio e intentar mantener un encuentro informal con su par norteamericano, Donald Trump, en plenas negociaciones por un tratado de libre comercio con ese país y en la antesala de un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Por esta razón, Villarruel quedó a cargo del Poder Ejecutivo y la sesión en el Senado debió ser encabezada por el puntano Bartolomé Abdala, de La Libertad Avanza, que al tomar el control analizó la posibilidad de dictar un decreto para dar de baja la sesión, pero esta iniciativa no prosperó.

De todas formas, la Vicepresidenta en ningún momento formó parte de las negociaciones y en su entorno destacaron que la compañera de fórmula de Milei le consiguió al Gobierno 15 días para poder acordar con la oposición.

Es que, hace poco más de dos semanas atrás, cuando el kirchnerismo presionaba para votar los pliegos en el recinto, la titular del Senado juntó voluntades para que las candidaturas se trataran recién este 3 de abril.

 

“Desde que los pliegos ingresaron, Victoria solo activó los mecanismos institucionales que eran urgentes”, destacó una persona que conversa diariamente con Villarruel.

Poco antes del inicio de la sesión, una de las estrategias de la Casa Rosada era intentar que la oposición no consiguiera el quórum y, de esa manera, no se pudiera avanzar hacia la votación.

Sin embargo, un sector del Poder Ejecutivo estaba en contra de esto, ya que consideraba que era “solamente una manera de retrasar la derrota”.

Justo antes del comienzo del encuentro, los libertarios intentaron incorporar al temario de la sesión el proyecto de ley de Ficha Limpia, que busca impedir que personas con condenas judiciales puedan ocupar cargos públicos, pero no hubo consenso.

Finalmente, los bloques del PRO, la UCR y Unión por la Patria bajaron al recinto y comenzó el debate en el que, unas horas más tarde, se rechazaron los pliegos de ambos jueces propuestos por Milei.

De esta manera, ya no hay forma de que Lijo jure como miembro de la Corte Suprema y deberá volver a su puesto como juez federal, al que nunca renunció ante la incertidumbre sobre su futuro.

Por otro lado, resta saber qué pasará con García-Mansilla, que ya asumió en el Máximo Tribunal y seguiría en esa función hasta que venza su nombramiento en comisión, el próximo 30 de noviembre: “Va a continuar”, se limitó a responder un integrante del Gabinete.

En tanto, el oficialismo ya tiene en mente el siguiente desafío a enfrentar en el Congreso: la oposición en la Cámara de Diputados solicitó una sesión para tratar la creación de una comisión investigadora del supuesto fraude con la criptomoneda $Libra, además de otros proyectos para reclamar informes sobre lo sucedido y hasta la declaración del Presidente y de otros funcionarios.

Se trata de una medida que el kirchnerismo viene impulsando desde hace tiempo, hasta ahora sin éxito, y que presentaron por última vez en pleno debate en el Senado.

(Fuente: Infobae)

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