Con la pesadez de los días que le siguen a una tragedia, familiares de Ludmila Ávila (7) -la niña que falleció este jueves al mediodía en un siniestro vial en la RB 282 cuando regresaba de vacacionar junto a su padre Mauro y una pareja amiga de éste- siguen de cerca no sólo los trámites necesarios para poder trasladar los restos de la menor y darle un último adiós en Tierra Colorada. Sino que también atienden al estado de salud del papá de la víctima, quien sufrió hemorragias internas producto del choque y permanece hospitalizado en el Hospital Universitario Santa Terezinha, en el municipio de Joaçaba.
Como consecuencia del hecho fatídico en la ruta brasileña también perdió la vida Renzo Fermani (35) -conocido ingeniero civil oriundo de la localidad de San Vicente-. Mientras que su pareja Claudia A. se encuentra internada en la misma clínica brasileña.
Aunque las circunstancias del siniestro todavía son materia de investigación por parte de la Policía Federal de Brasil, allegados a Ludmila supieron de voces oficiales que el camionero del transporte Mercedes Benz -un hombre de 29 años que colisionó de frente contra la camioneta Volkswagen S-1O en la que viajaban los misioneros- reconoció que viajaba superando los límites de velocidad.
“De lo poco que nos dijo la policía de Brasil es que el chofer del camión se hizo cargo de la responsabilidad, él confesó a la policía de que perdió el control. Tenemos entendido que venía a alta velocidad aunque desconocemos a cuánto” precisó Leonardo Acosta, primo de la víctima menor de edad en comunicación con un medio provincial.
En esa línea, el familiar -que también lleva adelante la gestión de los documentos necesarios para el traslado de los restos de la niña hacia la provincia- resaltó que el coche en el que viajaban los misioneros cumplía con las medidas de seguridad al momento del choque. “El velocímetro del auto al momento del impacto quedó en 70 kilómetros por hora. No venían rápido, manejaban tranquilos y correctamente”, indicó.
Siniestro fatal en Brasil
El hecho se registró cerca de las 12:30 del jueves sobre la RB 282 entre Catanduvas y Joaçaba, a unos 350 kilómetros de la frontera. Fermani y los tres acompañantes regresaban de vacacionar en Camboriú en una Volkswagen S-10 detrás de otro auto, en el que viajaba un primer grupo de amigos.
“La camioneta que iba más adelante nos informó de lo que pasó, vieron que detrás suyo no iba más el auto de ellos. Otro coche de patente argentina frenó y les advirtió que detrás había un choque, entonces estos amigos volvieron y ahí vieron todo”, relató Leonardo quien junto a otros parientes de Posadas tomaron conocimiento del siniestro cerca de las 15 de ese día.
De acuerdo a lo consignado por las autoridades brasileñas, el impacto entre el rodado menor y el camión fue frontal. Ocurrió a la altura de una curva sobre la mencionada ruta, que además estaba mojada a causa de la intensa lluvia de aquella jornada.
“Obviamente entre desesperación y angustia tratamos de organizarnos para ver cómo avanzar con todo. Las primeras horas tuvimos bastante incertidumbre, lo único que sabíamos era que mi tío entró al hospital bastante mal y que mi prima había fallecido”, recordó Acosta con pesar.
Sobre el estado de salud del padre de la víctima, “el último parte médico dice que está evolucionando de a poquito: estaba entubado y dormido y ya le sacaron eso, está respirando solo”, contó el joven. El diagnóstico le reconoció múltiples hemorragias internas aunque ninguna lesión externa. “Tuvo muchas hemorragias, por el golpe el cinturón de seguridad le generó daños internos pero a la vez lo salvó”, destacó.
Para acompañar de cerca el avance de su estado de salud, dos hermanas del misionero se encuentran en Brasil. Mientras que la mamá de Ludmila también partió al país vecino para resolver todo lo necesario para que los restos de la chiquita sean devueltos a la provincia cuanto antes.
En ese sentido, Leonardo anticipó a este matutino que durante los primeros días de esta semana podrán velarla. Mientras que aguardan una pronta mejora de Mauro y que así pueda ser trasladado para continuar su tratamiento médico en la provincia.
Imprudencia en la ruta
Acosta detalló el informe oficial de la Policía Federal de Brasil estaría en 10 días para conocer las circunstancias del impacto. Sin embargo las autoridades pudieron anticipar a la familia parte del estado de la camioneta Volkswagen. “El velocímetro del auto en el que viajaban al momento del impacto quedó a 70 km por hora. No venían fuerte y sabemos que transitaban una curva”, precisó.
En simultáneo descartó que el siniestro haya ocurrido producto de malas maniobras del misionero. “De lo poco que nos dijo la policía es que el chofer del camión se hizo cargo de la responsabilidad, él confesó a la policía que él perdió el control. Tenemos entendido que venía a alta velocidad aunque desconocemos a cuánto”, indicó el primo de Ludmila que lamentó lo sucedido.
“Ella venía en su sillita con cinturón, igual mi tío y todos. Eran un grupo de amigos que laburaron todo el año, decidieron salir de vacaciones y venían cuidándose entre todos, y no fue imprudencia ni irresponsabilidad de ellos”, setenció el familiar que lamentó la tragedia y contó cómo acompañan los trámites sanitarios y fúnebres a la distancia.
Este viernes el Registro Provincial de las Personas debía enviar las huellas dactilares de las víctimas para su identificación por parte de la Justicia brasileña, previo a la liberación de los cuerpos. Mientras que a Fermani lo trasladarán de forma particular.
Ayudar en momentos difíciles
Durante las primeras horas posteriores al siniestro la familia Ávila lanzó una colecta de fondos para costear el sepelio de la menor. La respuesta y colaboración de la comunidad misionera fue casi inmediata y en menos de 48 horas la familia ya sumó el mínimo de los gastos necesarios para avanzar con los trámites fúnebres.
“Estamos super agradecidos por el compromiso de la gente que nos conoce y conocía a mi familia, y nos sentimos bastante contenidos. Estamos tratando de coordinar algunas cosas y ver qué puede hacer la provincia con lo que tiene que ver con traslados”, precisó Leonardo con gratitud por la ayuda brindada.
(Fuente: El Territorio)