viernes, 4 abril, 2025

Alta demanda en salud mental por el desborde emocional de fin de año

El cierre del año suele ser una etapa emocionalmente desafiante para muchas personas. La acumulación de estrés laboral, las demandas familiares, las preocupaciones económicas y la expectativa de un nuevo comienzo generan un incremento significativo en las consultas tanto psicológicas como psiquiátricas.

En este sentido, Marcos Villamayor, psicólogo del dispositivo Territorial Comunitario del Ministerio de Prevención de Adicciones, dialogó con el programa Acá te lo contamos de la Radioactiva 100.7 y contó que las consultas psicológicas tienden a aumentar notablemente hacia fin de año.

“Si bien todo el año hay consultas por diferentes situaciones, el fin de año tiene la particularidad de sobrecargar a las personas. Hay cierta idea o cierta ilusión, de que con la entrada de un nuevo año hay una transformación de la realidad. Entonces, la gente se olvida un poco de lo que venía pasando, como borrón y cuenta nueva”. Sin embargo, aclaró que este cambio percibido es solo una ilusión, ya que “lo cotidiano sigue siendo lo mismo”.

A su vez, el profesional destacó que esta época está marcada por síntomas como ansiedad, angustia, intolerancia, malestar general y, en algunos casos, síntomas depresivos. Según mencionó, aparecen más consultas por personas que se sienten totalmente desbordadas por el trabajo, la familia o lo socioeconómico. Esto genera una urgencia por tratar la ansiedad o los síntomas depresivos.

Además, señaló un fenómeno paradójico: “En enero, las consultas suelen disminuir porque la gente se toma vacaciones o hace un corte en sus actividades, pero el malestar no tiene espera. Por supuesto que hay que realizar la consulta correspondiente y empezar a trabajarlo”.

Respecto al acceso a la atención psicológica, Villamayor subrayó que la provincia cuenta con una amplia red de servicios públicos. A lo largo de la provincia hay servicios de salud mental en hospitales, Caps, CIC y en los dispositivos comunitarios de los barrios.

“En Posadas contamos con el dispositivo de salud mental Zona Capital, donde siempre se encuentra un profesional. Además, en el Centro Provincial de Prevención y Asistencia Integral para el Control de las Adicciones trabajamos con un equipo interdisciplinario que incluye psicólogos, médicos clínicos, psiquiatras, trabajadores sociales y otros especialistas. Este enfoque nos permite abordar todas las áreas de la vida de una persona, desde el bienestar emocional hasta su contexto social y familiar”.

De la misma manera, sostuvo que pacientes de todas las franjas etarias consultan y no hay una discriminación puntual de edad. “Por ahí se suele ver un poquito más adultos, pero en general suele ser en todas las franjas etarias. A veces es sorprendente que adultos con más de 60 o 70 años comiencen a hacer consultas”.

Por su parte, Mirna Susana Corach, psiquiatra e integrante de la Comisión de Salud Mental del Colegio de Médicos de Misiones, explicó que en su área también se observa un aumento en la demanda de atención hacia el cierre del año. “Estamos viendo muchos casos de trastorno de ansiedad agudo, crisis emocionales y alteraciones del sueño. Estos problemas generan angustia, pánico y, en algunos casos, impiden que las personas puedan realizar sus actividades cotidianas. Es un cambio positivo que cada vez más personas dejen de lado el estigma y se animen a buscar ayuda”.

Psicólogo y psiquiatra

Asimismo, la médica también abordó la diferencia entre las funciones del psicólogo y el psiquiatra. El psicólogo aborda la conducta del ser humano, ayuda a entender por qué se actúa de cierta manera y trabaja en modificar esas actitudes a lo largo de la psicoterapia. El psiquiatra, en cambio, está preparado para diagnosticar e intervenir con psicofármacos cuando es necesario. “Estos medicamentos pueden ser muy buenos, pero deben estar bien indicados”, señaló.

En relación con los tratamientos, Corach explicó que “los ansiolíticos no curan la ansiedad, pero ayudan a manejar las crisis en el período agudo. En la mayoría de los casos, los trastornos emocionales se tratan con antidepresivos, que actúan a nivel de los neurotransmisores y generan cambios en la neuroplasticidad”.

También aclaró que las alteraciones del sueño son un motivo frecuente de consulta, indicando que “los hipnóticos se utilizan de manera controlada para evitar el acostumbramiento. Sin embargo, es fundamental combinar la medicación con psicoterapia y actividad física para recuperar el ciclo natural del sueño”.

Ambos especialistas coincidieron en la importancia de los factores protectores, como la actividad física, el ocio y la socialización. De esta forma, la médica reflexionó sobre las dificultades que enfrentan algunas personas en las fiestas de fin de año. Si bien estas fechas son motivo de alegría para algunos, para otros generan conflicto y presión.

“Mi recomendación es buscar espacios donde realmente se sientan bien, incluso si eso implica no socializar. Lo importante es encontrar un entorno que promueva la calma y la paz mental”.

Y cerró: “Muchas personas se replantean qué están haciendo con sus vidas. Esto tiene que ver con el agotamiento psíquico y las exigencias del entorno, agravadas por el impacto emocional que dejó la pandemia”.

(Fuente: El Territorio)

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